Ubicado en la Plaza comercial El Juguete, presenta un diseño retail bajo el concepto híbrido y altamente llamativo que fusiona una tienda de snacks con una barbería y salón de belleza, todo bajo una estética urbana y vanguardista. El espacio está fuertemente influenciado por la cultura streetwear y el ambiente de la vida nocturna, utilizando un fondo oscuro en paredes y techo para que la iluminación se convierta en la principal protagonista. Destaca un patrón geométrico de luces LED en forma de hexágonos continuos en el techo que aporta un aire futurista, complementado con tiras de luz blanca vertical en las estanterías y espejos para dar profundidad. Además, acentos visuales como un letrero de neón al fondo refuerzan esa sensación de lujo callejero y actúan como un poderoso punto focal que guía la mirada de los clientes a través del espacio.
En cuanto a la distribución y el visual merchandising, el local logra integrar sus dos funciones de manera fluida y sin divisiones físicas, apostando enteramente por la experiencia del consumidor. En la zona comercial, un mostrador de caja en madera clara aporta el único toque de calidez y fomenta la compra por impulso con una exhibición masiva y colorida de dulces, mientras que las repisas flotantes retroiluminadas resaltan los empaques de los productos. Por su parte, el área del salón cuenta con mobiliario moderno, incluyendo una llamativa silla de barbero en tono oro rosado, y grandes espejos de cuerpo entero que amplían visualmente el lugar y reflejan los vibrantes murales de estilo grafiti que cubren las paredes. En conjunto, es un entorno diseñado no solo para la venta, sino para ofrecer una experiencia inmersiva dirigida a un público joven atraído por la cultura pop y las tendencias.